[
chica7, 02.07.2007] El exconvento San Antonio de Padua está situado en Izamal. Esta es una pequeña ciudad situada a 70 kms de Mérida. Paso habitual de Mérida a Chichen-Itza. Ciudad de origen maya conocida como la Ciudad de los Cerros, porque está rodeada de pirámides construidas por dicha civilización, supuestamente con fines espirituales.
En una de las pirámides más altas, se construyó este convento en 1549 en honor de San Antonio de Padua y que tomó a su cargo Fray Diego de Landa y los franciscanos. Se dice que para su construcción se utilizaron parte de las otras construcciones mayas. El convento ocupa una extensión importante. Sus 8000 m2 hacen que sea uno de los más grandes de Sudamérica. Su situación y su fuerte color amarillo ocre hace que se vea desde cualquier punto del pueblo, así que lo localizareis fácilmente.
El edificio central tiene un gran patio delante, que está rodeado por una serie continua de arcos que lo rodean. Los bordes de todo el edificio y arcos son blancos y contrastan con el fuerte amarillo. Tiene grandes rampas de acceso.
En el interior de la iglesia, oscura y con un altar recargado, se encuentra la Virgen, Patrona del Yucatán. La tradición dice que Fray Diego de Landa trajo dos Vírgenes de Guatemala: una para Izamal y otra para otra ciudad. La que le pareció mejor la destinó a Izamal, pero los católicos de la otra ciudad también la querían y decían que semejante virgen no podía estar en un templo sobre una construcción maya, así que intentaron llevársela, pero se produjo el milagro y se hizo tan pesada que no consiguieron trasladarla, quedándose donde estaba.A partir de ahí, aseguran que hace milagros continuamente, por lo que es muy venerada.
Además, en el piso superior que también se puede visitar hay unas cuantas salas, algunas con pequeños altares, rodeadas de pinturas religiosas. En general, con un aspecto dramático, remarcado por el juego de fuertes colores de las paredes, con los oscuros cuadros, y la oscura marquetería.
Juan Pablo II estuvo en al menos una ocasión aquí, celebrando una gran misa para todas las etnias de la zona y en su honor, se erigió una estatua suya que es la única imagen del gran patio.
No puedo opinar del valor artístico de las tallas y pinturas, pero debo reconocer que la visita es interesante. Si estáis en la zona, no dudeís en verlo. Nosotros estuvimos en un día lluvioso y sin otros turistas, lo que contribuía a aumentar el aspecto trágico y mágico del conjunto.
Por descontado, la realidad es la realidad: alrededor hay tiendas que venden recuerdos relacionados con el convento, la virgen, el papa, etc.
Adjunto unas fotos para que os hagaís una mejor idea.