Detailed review by Lumepe
En los días que estuvimos alojados en Florencia, aparte de nuestra pequeña guía que habíamos hecho con antelación con las características y contenidos de cada edificio o monumentos, también tenía un apartado el tema de gastronomía, y conocer la cocina italiana.
En este caso el restaurante Casalinga, llevamos referencia de él y estaba previsto visitarlo cuando fuésemos al puente vecchio y al palacio Pitti. Y así fue. Este restaurante fue elegido y nos lo recomendaron, ya que el tipo de cocina que ofrecen está especializado en la cocina tradicional italiana.
Después de la visita al Puente vecchio, siendo la hora de comer, y una vez cruzamos el puente había que dirigirse a las cercanías de la Iglesia del Santo Spirito, giramos a la derecha por el Borgo San Jacobo, hasta la Via de Michelozzi, giras a la derecha y justamente en esta vía a escasos metros de la Iglesia del Santo Spirito se encuentra este restaurante.
Entramos en el mismo, una especie de salón cuadrado no muy espaciosos con pocas mesas y una barra no muy grande situada a la izquierda de la puerta de entrada, enfrente un pasillo para ir al otro salón comedor, y al lado de la barra una puerta que da a la cocina, nos acomodaron en esta sala, después de esperar unos minutos y prepararnos la mesa. Una vez aposentados nos dieron la carta. Para comer cada uno eligió, las damas pidieron ensalada, por mi parte pedí un plato variado de quesos y mi amigo pasta. De segundo dimos paso y buena cuenta a la carne. En este caso los platos elegidos fueron "Risotti", "Ros Beef", y un plato variado de carne que no me acuerdo el nombre. Todo ello acompañado con vino de la casa. Después el tradicional café (que hay que hacerlo con mucho tino, si se pide un cortado, te traen un café corto, corto, es preferible pedir capucchino).
Entre plato y plato, tuvimos la ocasión para contemplar el decorado del restaurante y el techo con forma de bóveda, los servicios estaban en la otra parte (son unisexo), así que pudimos ver el otro comedor, una sala no muy grande de forma rectangular y con salida directa a la calle, también contemplamos su decoración, su techo y vigas, para acceder al baño pasas por delante de una especie de ventana que da a la cocina y sin querer (pero la vista te lleva) puedes ver el interior y las personas que trabajan allí. Aprovechamos antes de irnos para sacar una fotos.
A destacar, el buen servicio y la amabilidad del personal. Hay que tener en cuenta que los restaurantes al final de la carta indican el precio del servicio, en nuestro caso en la nota que nos dieron cargaron al final 2€ por persona, el total nos salio por 58€.
Una vez degustado la cocina italiana, salimos fuera para ver la Iglesia de Santo Spirito y dirigirnos al Palazzo Pitti.
La Casalinga10
Ratings
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Accessibility
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"Must See"-Factor
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Budget Friendliness
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Ambiance
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Guests
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Food
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Service