Detailed review by catland
Aprovechamos el domingo por la mañana, para visitar el museo, ya que en Portugal todos los monumentos y museos estatales son gratuitos los domingos por la mañana.
Justo al salir de la catedral, giramos a la derecha y accedimos al museo, instalado en un palacio dieciochesco, el contraste en el trato fue muy acusado, después de hacernos sentir como intrusos en el templo cristiano, en el templo artístico, todo fueron facilidades y amabilidad.
Fuimos los primeros, nos entregaron las entradas gratuitas y un plano, y el grupo de funcionarios, formado por el vigilante del museo, la taquillera, y la dependienta de la tienda del museo, siguieron con su animada charla dominical, en un ambiente distendido, tanto, que si hubiéramos sido amigos de los ajeno, nos habríamos puesto las botas, porque tras las taquillas, lo primero que se encuentra es la tienda, con toda la mercancía expuesta y sin ningún tipo de vigilancia, incluido el bolso de la dependienta, que lucía completamente abierto sobre el mostrador de caja.
A continuación, una pequeña sala, con unos sillones muy cómodos, donde se puede observar a través de la ventana una bella panorámica del Templo de Diana, el resto de la estancia se completa con un par de esculturas, y dos máquinas: una de café y otra de refrescos y un cartel recordándonos que las bebidas no pueden salir de ese espacio. Justo en ese lugar está la escalera, conduciendo al piso superior donde se puede visitar varias salas del museo y la que conduce al piso inferior donde se encuentra la sala de exposiciones temporales y los baños.
Optamos por visitar primero la zona superior, justo en la escalera se encuentra un panel de azulejos de la Virgen, así como varios crucifijos en cerámica. La colección del museo está formada por escultura tumularia de los siglos XIV al XVI, así como colecciones de arqueología obtenidas tras las excavaciones en los monumentos megalíticos de los alrededores.
En el apartado de pintura destacan: las trece tablas flamencas de la vida de la virgen, y varios lienzos de la pintora sevillana Josefa de Obidos.
Finalmente bajamos a la exposición temporal, una exposición de fotografía sin ninguna relevancia, lo que me llamó la atención fue un pequeño lugar reservado para que los peques estuvieran entretenidos mientras los mayores realizaban la visita, con juguetes, libros, pinturas, etc.
Museu de Évora6
Ratings
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Accessibility
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"Must See"-Factor
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Budget Friendliness
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Architecture
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Concept
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Exhibits
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Relevance