Detailed review by catland
Tras leer las opis de otras trivagonistas sobre la Sé, y el timo de la entrada, y viendo que las condiciones climatológicas, chubascos e intensa niebla, no me permitirían disfrutar de las vistas, opté por elegir la visita gratuita, je., je.
Fuimos el sábado, pero la antipática señora de la entrada nos impidió el acceso a la iglesia, y nos dijo, que tendríamos que pagar la entrada, nosotros alegamos que no íbamos a subir a las torres por la niebla y la lluvia, y que sólo queríamos entrar a echar un vistazo, dentro, que pagaríamos el 1.50 de este espacio, y la señora se negó en rotundo insistiendo en si queríamos pasar tendríamos que pagar la entrada completa de 4 euros cada uno, así que decidimos dejar la visita para el día siguiente por si el sol hacía acto de presencia y podíamos contemplar las vistas, pero lamentablemente el domingo aún llovía más, por lo que decidimos entrar a la hora de la misa.
Llegamos como clavos a las 9 de la mañana y un señor nos estaba abriendo amablemente el cordoncillo de la entrada, entendiendo que íbamos a misa, cuando la otra empleada, se percató le arrancó de cuajo el cordón y volvió a impedirnos la entrada, al decirla que íbamos a misa, nos dijo que no comenzaba hasta las 9:30 y no podíamos esperar dentro, volvimos a salir, conscientes de que cuando comenzara la misa también nos impediría el acceso al templo alegando que la misa había comenzado, así que cuando observé a una anciana que se dirigía a la puerta, nos acoplamos junto a ella, si a ella la dejaban pasar, con nosotros no podían hacer una excepción, cuando descubrió nuestras intenciones, la empleada se puso como un basilisco, pero no tuvo más remedio que dejarnos entrar y pudimos contemplar el interior, dividido en tres naves, de la que sólo pudimos ver la central, seguidas de cerca, por otra empleada que la anterior había mandado para controlarnos, ¿?, por supuesto por respeto a los fieles, no hicimos ni una sola foto en el interior y estuvimos en completo silencio, y antes de que comenzara la misa intentamos salir de forma sigilosa, pero la empleada nos interceptó cuando de nuevo el mismo señor que aparta el cordoncillo de acceso, se despedía de nosotros amablemente, la mujer estaba fuera de sí, porque habíamos conseguido algo tan normal como entrar gratis en una iglesia, nos puso a caer de un burro, advirtiéndonos que no volviéramos por allí, ignorando que sus gritos molestaban más a los fieles, que nuestra silenciosa presencia.
El claustro no pudimos verlo, pero si que admiramos el exterior del templo en granito rosa de estilo románico-gótico, donde destacan: las dos torres cuadrangulares y el pórtico con esculturas de los doce apóstoles.
Sé de Évora8