Detailed review by riton
Después de haber realizado algunas visitas turísticas y de pasear por las calles de Evora, tomándonos algún que otro “tentenpié volvemos a la Praça de Giraldo (que, según la leyenda, fue quien conquistó la ciudad a los moros), bajamos por la Rua da Republica hasta la Plaza 1º de Mayo, donde se halla la Igreja Real de São Francisco, de los siglos XV-XVI, uno de los máximos exponentes de la arquitectura gótico-manuelina, entre las iglesias del país luso. A continuación pagamos los 2€ que cuesta la entrada y nos disponemos a visitar la Capela dos Ossos ( Capilla de los Huesos), una arquitectura de huesos humanos recogidos acá y allá y reunidos en este tétrico y siniestro lugar. Curiosa e interesante de ver es esta capilla del siglo XVII, pues aunque existen otras en Portugal, esta de Evora pasa por ser la más famosa y conocida.
Ya, a la entrada, nos encontramos con esta leyenda que nos advierte y avisa de la brevedad de la vida: “Nós Ossos Que Aqui Estamos Pelos Vossos Esperamos (Nosotros Huesos Que Aquí Estamos Por Los Vuestros Esperamos), pero nosotros, valientes o inconscientes, damos un paso más y nos adentramos en este macabro lugar.
La Capilla de los Huesos, perteneciente a la Iglesia Real de San Francisco, probablemente sea el lugar turístico más conocido y visitado de la hermosa ciudad de Evora. Fue construida por iniciativa de tres frailes que no tuvieron mejor idea que adornarla recubriendo sus paredes y columnas con calaveras y huesos humanos procedentes de los cementerios existentes en iglesias y conventos de la ciudad, aunque también existen otras versiones. La techumbre abovedada está pintada con motivos alegóricos a la muerte. La capilla se construyó en el antiguo dormitorio de los frailes, recibe la luz por tres pequeñas aberturas situadas en la parte izquierda y según algunos cálculos y estimaciones, los restos humanos allí reunidos proceden de más de 5000 personas. Uno de los detalles que más impresiona es el cuerpo momificado, al parecer de un niño, suspendido por una cadena en una de las paredes.
En las columnas se ve fácilmente que faltan algunos huesos, quizás por este motivo y para que los visitantes no los toquen ni los arranquen (que hay gente para todo) han puesto unas barandillas (antes no existían) transparentes para impedir que la gente se aproxime en exceso a esta tenebrosa arquitectura ósea, salvaguardando de esta manera huesos y calaveras (bueno, me ha salido un pareado no buscado, bueno, parece que dos, así que vamos a dejarlo). En estas barandillas existen carteles explicativos en portugués, francés e inglés, pero como de costumbre no los hay en español, siendo los españoles los turistas más numerosos de los que visitamos Portugal. Esto parece ser una norma muy frecuente en el país vecino ¡Qué le vamos a hacer!
Después de un rato contemplando el inusitado panorama y reflexionando lo que cada uno quiso reflexionar, abandonamos la capilla deseando que Aquellos Huesos Que Allí Están Nos Sigan Esperando Muchos Años Más.
Capela dos Ossos7