Viviendo en el Condado de Nottingham, concretamente en Mansfield, la familia donde estábamos alojados consideró que no nos podíamos ir de allí sin visitar el famoso Bosque de Sherwood donde Robin Hood y sus proscritos se refugiaban para desde allí, robar a los malísimos nobles normandos para repartir su botín entre los oprimidos sajones. A el grupo que íbamos, entre 15 y 16 años, no nos transmitió nada especial, cualquier bosque pirenaico le da cien vueltas a este lugar por mucho proscrito que tenga y ahora, con el paso del tiempo tampoco creo que sea un sitio donde volvería.
Básicamente, la temática del parque gira en torno a esta leyenda del folclore anglosajón, por lo que es un espacio claramente orientado hacia los niños, y por allí los vereis correteando con sus arcos y flechas de juguete, por supuesto, y mirando, al que se supone, es el roble gigante donde vivía Robin, que cuando yo estuve, ya hace años, se aguantaba con algunos refuerzos en las ramas más pesadas, ahora mismo puede que el roble sea otro. La mayoría de las actividades están orientadas hacia los niños, así que los adultos que vayan solos poco van a disfrutat.
No obstante, es un espacio natural, donde se puede hacer senderismo, rutas en bici de montaña o simplemente disfrutar del paisaje.
Sin menospreciar para nada a este lugar, considero que hay sitios en la zona mucho más interesantes para visitar.
-
Accessibility
-
"Must See"-Factor
-
Architecture
-
Diversity of Vegetation
-
Relaxation Value