Detailed review by maimare
Una de las excursiones que no llevábamos incluídas pero que decidimos contratar fué la de El Cairo de noche, consistente en un tour en bus recorriendo alguno de los monumentos y lugares más representativos de la ciudad, y que tenía como punto final antes de volver al hotel un paseo por el mercado de Khan-el-Khalili y cómo no una parada en el Fishawi.
Para llegar al Fishawi pasamos por un laberinto de coloridos callejones de los que forman el Khalili, y menos mal que íbamos con el guía, si no todavía estaría dando vueltas por allí viendo la infinidad de comercios que hay.
Fishawi es un café mítico en el Cairo, dicen que fué el primero en abrirse en Egipto a finales del siglo XVIII, que desde hace más de 200 no cierra ningún día de la semana, está abierto permanentemente y que fué un punto de encuentro del mundo cultural y literario de la ciudad, ya que allí eran muy frecuentes las tertulias de sus escritores y demás. Hoy en día es más habitual encontrarse el café lleno de turistas. Del antiguo esplendor que un día conocieron los famosos espejos que adornan las paredes del local hoy día queda poco, están bastante deteriorados, pero eso quizás le da un mayor encanto.
Supongo que durante el día está menos concurrido, pero en nuestro caso ya he comentado que fuimos de noche y estaba a rebosar tanto en la terraza exterior, como en el interior, no tuvimos problema en encontrar sitio porque al ir con una excursión concertada me imagino que ya nos tenían el espacio reservado con las mesas y sillas correspondientes. Mientras nos terminamos de acomodar entró una mujer que no es del café, y nos regaló a cada uno un collar de pequeñas flores de jazmín, y casi enseguida nos trajeron unas mesitas con unas bandejas que contenían varias teteras y un vaso con una ramita de menta en su interior para cada uno de nosotros. También nos trajeron, aunque normalmente no sirven comidas nos trajeron un bocadillo de falafel, es como una especie de croqueta a base de habas con especias que se sirve en pan de pita. Y después de que tomamos el falafel y el té que realmente estaba delicioso nos trajeron un par de shishas para fumar, y aunque yo no fumo y muchos de los compañeros del grupo tampoco había que probar que para eso estábamos allí, así que probé y era una cachimba con tabaco especial al aroma de fresa, la verdad es que me resultó agradable.
Durante todo el rato que estuvimos iban entrando vendedores con todo tipo de artículos para vender, alfombras de piel de camello, puffs, carteras, monederos,etc. y después del consiguiente regateo, en algunos casos más difícil que en otros algunos de mis compañeros hicieron allí mismo sus compras, nosotros las dejamos para el día siguiente que teníamos pensado volver al Khalili a regatear las compras programadas. En algunos momentos aparecieron por allí niños que iban pidiendo y que no conseguían más que comida de una y otra mesa y otros niños que simplemente te querían vender las típicas pulseritas y demás souvenirs.
A pesar de todo el ajetreo de vendedores y demás reconozco que personalmente el sitio me encantó tanto por el ambiente como por el lugar en sí, y lo pasé genial, por cierto el té a la menta de Fishawi quizás no es el mejor pero sí uno de los más especiales, en esencia es caótico como El Cairo en sí, con lo que aún resulta más auténtico. Creo que no puedes abandonar el Khalili sin pasar antes por Café Fishawi y disfrutar su té o su famos café turco.
Café al Fishawi9
Ratings
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Accessibility
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"Must See"-Factor
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Ambiance
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No es fácil llegar por tí mismo al Fishawi, si bien es cierto que preguntando cualquier persona amablemente te indicará cómo llegar a través del laberinto de callejones, creo que por lo que significa, lo antiguo y el ambiente que encuentras en él es un lugar a tener en cuenta si visitas El Cairo, en cuanto a precios no puedo indicaros porque nuestras consumiciones entraban en el precio de la excursión, aunque de todos modos es barato en general excepto que pidas bebidas con alcohol, que no sirven en muchos lugares y que pagareis caros.