Detailed review by MartaPilar
MartaPilar
Rosario, Argentina97%
Cuando el año pasado Lo de Jesús celebros sus 55 años de vida, me acordé de mi papá y de cuentas veces viajando desde Mendoza a Buenos Aires para llevarme a la clínica Malbrán, me dejaba con mi abuela y mis tías y se iba con su papá y su hermano a visitar a Jesús y tomarse el vermú con campari y las típicas picadas preparadas por su mujer, con un jamón que se hizo famoso en el lugar. Antes era un viejo almacén y bar de barrio, con sus puertas de hierro pintadas y su piso damero negro y blanco, que todavía conserva, y me recordaba el hall de mi casa. Hoy es fácilmente distinguible por sus paredes pintadas de azul y las plantas de su vereda con la calle aún empedrada. Me gusta volver de cuando en cuando con mis hermanos y sentarnos en algún rincón, esos ya tan familiares para nosotros, en una de esas mesas con impolutos manteles blancos recordando los viejos cuentos, las salidas bohemias del abuelo con sus hijos y viendo con alegría que a pesar de haber progresado como lo han hecho, el aire acondicionado reemplazo a los ventiladores, los sifones siguen siendo aquellos viejos de vidrio recubiertos de aluminio y los aperitivos son ahora como los de antes, aquellos que nos contaba el abuelo.
Lo de Jesús10