Detailed review by MartaPilar
MartaPilar
Rosario, Argentina98%
Ubicado en el corazón de Recoleta, Cumaná nos recibe en un espacio en el que, a pesar de ser bastante grande, hay tanta cantidad de gente como mesas. Los manteles son de papel blanco y tienen una canastita con creyones de colores para pintar, escribir, dibujar o tan sólo dejar la firma en el.
A pesar de que el arreglo sus paredes no es armonioso, una parte de ladrillo a la vista y otra pintada en dos tonos de naranja y amarillo, tiene colgados de ellas o puestos en tinajas y macetas la más diversa colección de plantas naturales y artificiales, cajones de alambre con botellas de colores, damajuanas de diversos tamaños (algunas llenas de corchos), pinzas, canastos, viejos moldes de torta, candados y llaves, velas de colores, ristras de ajo, uno que otro viejo farol de bronce sin lustrar, cazuelas de barro, patos de cerámica, cencerros, campanas y hasta baldecitos de playa, que lo convierten en eso que pretenden, mostrar un trocito de cada provincia en un mismo lugar. La carta tiene recetas de cocina criolla y regional: tamales, pizzas de campo, locro, carbonada, ñoquis de sémola, empanadas de carne picante o suave, verdes ensaladas servidas en moldes de masa cocida, calzones con diferentes rellenos, el que comimos nosotras tenía mozzarella, berenjenas, tomate y jamón y era tan grande que compartimos uno entre las dos y dejamos los extremos.
Si hubo algo que llamó mi atención fue ver la gran cantidad de mujeres de toda edad que había comiendo allí, jóvenes estudiantes, oficinistas, mujeres mayores y hasta ancianas que acuden a Cumaná como al comedor de su casa
Si bien la música tipo salsa es más bien ambiental, el lugar es bastante ruidoso y las mesas están demasiado cerca unas de otras, por lo que se hace difícil extender la sobremesa y conversar. Pagamos la cuenta y nos fuimos a tomar el café a otro lugar.
Me contaron que por la tarde es divertido ir a tomar mate con bizcochos de grasa o pan casero que hacen especialmente en un horno de barro detrás del mostrador.
La barra de tragos de la que hablan ha de funcionar en otro horario, porque al medio día es imposible ocupar un lugar. Tienen aire acondicionado, los precios son módicos y no aceptan tarjetas, sólo efectivo. Atienden todos los días desde las 12 hs. al cierre. El servicio de delivery no tiene cargo.
Cumaná7