Detailed review by pipolibro
pipolibro
Buenos Aires , Argentina98%
Va aquí la opinión de un neófito en arte, así que les ofrezco el lugar a través de mis ojos de turista. Concurrí hace unos pocos meses, para marzo del 2007, acompañado de mi hijo mayor, quien ha estudiado y se desempeña como fotógrafo. Es decir, fui con la condescendencia de padre.
Pero me sorprendí. Desde su ingreso, con una estructura en su costado izquierdo, una gran instalación (aprendí que así se define a las obras que ocupan espacio en tres dimensiones) muy llamativa y amplia. La entrada da a un amplio salón, muy luminoso, con una arquitectura moderna y amigable, daban ganas de seguir, de conocer. Amplias escaleras, (hay ascensor para quien lo necesite) nos llevaron al primer piso donde corredores y salas exponían desde cuadros, fotografías, videos, estatuas, y yo me encontraba como quien mira la Giocconda , sin conocer de pintura, disfrutaba, pero sabía que me estaba perdiendo mucho. Por eso tomé el catálogo, leía sobre lo que veía, para no quedarme solamente con mi impresión, y entender mas.
Lo que comenzó como un punto de encuentro con mi hijo, continuó con una feliz elección de paseo.
Hasta que llegamos a una instalación que consistía en un pasillo que se achicaba cada vez mas, como un laberinto en forma de cuadrado. A medida que avanzaba aparecían en las paredes pequeños clavos de punta, que, obviamente, había que evitar, ya caminando de costado. Cuando había decidido que había sido una mala idea haber entrado, porque había producido sensaciones de claustrofobia, de sofocación, (aunque era todo psicológico) llegué al centro, donde ya los clavos medían sus buenos 10 centímetros, y consistía en un cuartito pequeño, con un espejo. No sé a los demás, pero a mí me dio en qué pensar. Jamás esperé encontrar algo así en un lugar de exposiciones. Salir fue fácil, por un corto camino normal, pero tardé en olvidarme de conceptos como la libertad, la oportunidad de disfrutar del aire libre. Pasados unos meses todavía recuerdo claramente a lo que di en llamar como la cárcel interior.
Luego algunas obras bellamente construidas con materiales vítreos, y un video explicando los métodos utilizados, la gente y el tiempo que llevó su construcción, lo que la valoraba todavía más.
Una sección de arte japonés, muy rica en artículos, desde miniaturas a maniquíes vestidas de geishas, es la última imagen que quedó firme en mi memoria.
Y todo eso en una galería de arte. Reconozco que fue toda una experiencia. Muy dedicada a quien entienda de arte, ya que mi hijo, en su precario saber disfrutó mucho, y muy apta también para los que busquen nuevas experiencias, sin conocimiento previo alguno, como yo.
Es para recomendar. Varias horas insumidas en un espacio distinto, donde hasta jugamos con las percepciones y los sentidos.
Latin American Art Museum9
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Accessibility
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"Must See"-Factor
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Budget Friendliness
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Architecture
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Concept
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Exhibits
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Relevance