Detailed review by Alexpintor
Alexpintor
Estepona, Spain97%
Brihuega es un pueblo en el centro geográfico de la comarca de La Alcarria. Desde Guadalajara, salimos por la autovía de Zaragoza-Barcelona hasta Torija, y allí tomamos el desvío por una carretera comarcal recientemente mejorada, con muy buen firme y trazado rectilíneo. Al rato, la planitud de la meseta se rompe de golpe y nos descolgamos por las cuestas del valle del Tajuña. Allí abajo aparece Brihuega, y tras varias curvas cuesta abajo, entramos en el pueblo.
Pasamos ante una puerta de la muralla (a mano derecha) y un parque (a mano izquierda). Si seguimos recto, nos salimos del pueblo. Dimos la vuelta, ante la atónita mirada de unos ancianos lugareños que realizaban su "ruta del colesterol", y volvimos al camino correcto. Hay que girar a la derecha y bajar por una de las calles principales del pueblo. Se puede encontrar aparcamiento por allí con cierta facilidad, antes de llegar a la plaza del Jardinillo (luego la calle se estrecha). Desde allí, lo ideal es bajar a pie en busca del castillo de la Peña Bermeja.
Pasamos ante un convento exclaustrado, con una portada clásica y una rústica espadaña, y luego una delicada iglesia románica, con recientes restauraciones visibles, pero muy cuidada. En ese recodo de la calle, bajamos a la derecha por una cuestecilla y llegamos a otro parquecillo. Atravesando sus senderos (y un puentecillo con una cuesta incomprensible) llegamos al pie de los muros del castillo.
En esta fortaleza pasaron temporadas los arzobispos de Toledo. En su origen, perteneció al reino taifa de Toledo, y su función era controlar el paso por el camino de Toledo a Medinaceli (todo él territorio de los Banu Salim). Camino que en esta zona recorre longitudinalmente el valle del río Tajuña.
En el interior de la fortaleza está la iglesia de Santa María, con una portada gótica de una gran delicadeza ornamental, bellísima, bajo un pórtico sustentado por una columna de piedra y potentes canes dobles de madera, elemento muy típico de estas tierras. La torre-campanario es renacentista. Tras la iglesia, las vistas sobre el valle del Tajuña son muy hermosas.
Si salimos de este recinto por un arco apuntado, llegamos a otro convento exclaustrado, y más allá aparece la plaza de toros, de mampostería como todos los muros que la circundan, y con los que se mimetiza. Debemos rodearla para alcanzar los restos de las murallas islámicas medievales, más derruidas que el resto, y el arco del Cozagón, entrada a la ciudad desde el Sur, y punto de cobro de impuestos. Merece la pena alejarse un poco para contemplar el paisaje de este entorno, de pintoresca panorámica, que en su parte urbana aparece dominado por el Castillo de la Peña Bermeja y las murallas.
Castillo de la Peña Bermeja9
Ratings
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Accessibility
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"Must See"-Factor
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Budget Friendliness
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Architecture
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Condition
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Historical Significance