Detailed review by segador1640
segador1640
Ripollet, Spain98%
Este restaurante se encuentra situado en el bonito pueblo de Breda, muy cerca del macizo montañoso del Montseny. Hace cosa de un mes fuimos a pasar un día a esta localidad y tras un buen rato descubriendo los rincones más interesantes del lugar nos dirigimos al Romaní ( que en castellano significa romero ). La verdad es que teníamos amigos que nos lo habían recomendado, así que ya íbamos sobre seguro; para ir tranquilos reservamos mesa con antelación ya que, como pudimos comprobar, el local se llena rápidamente.
Se encuentra situado en la zona más moderna del pueblo, alejado del casco antiguo y me costó un pelín encontrarlo ya que no está señalizado, además el aspecto exterior no es especialmente llamativo, de hecho viéndolo por fuera nadie diría que en su interior alberga una excelente cocina. Al entrar un hombre muy amable nos acompañó hasta nuestra mesa y la verdad es que la decoración tampoco es para lanzar cohetes, todo muy normalito, al estilo bar con manteles de papel, no obstante a mi las filigranas decorativas me la traen bastante al pairo en los restaurantes, ya que mi filosofía es comer bien y ya está. Y desde luego que en el Romaní de Breda mis expectativas se vieron colmadas por completo. Para ir haciendo boca mientras elegíamos nuestros platos, nos sirvieron unas grandes bandejas de pan tostado acompañado de ajo y tomate para restregarlo con fruición en ese excelente pan. La carta no era especialmente amplia, pero si muy resultona ya que hay un poco de todo para que nadie se quede con hambre; lo que más destacaba, sin embargo, eran los excelentes platos a base de carnes pero como un servidor detesta los platos tipo entrecots, pies de cerdo y demás, me decanté por un sabrosísimo foie con mermelada de calabaza que me hizo tocar el cielo. La calidad de los productos del Romaní es excelente, como pude comprobar al degustar el excelente foie, que mezclado con la mermelada casera daba un festival a mis papilas gustativas.
De segundo plato me decanté por un plato de pasta, que es mi pasión, en este caso con una salsa de setas que también resultó ser sabrosísima y con el postre llegó el paraíso: una fondant de chocolate de gran calidad ( de otra cosa no, pero de chocolate puedo vanagloriarme de que entiendo bastante ). Definitivamente la comida resultó ser muy buena. Otro detalle importante es la enorme carta de vinos que ofrece el local, la verdad es que en pocos lugares he visto cartas tan amplias; allí se podía encontrar de todo: vinos catalanes, riojanos, gallegos, franceses, argentinos, etc... y a precios de todo tipo, sorprendiéndome el precio de un caldo francés que ascendía a los 400 euros. La carta de cavas y champagnes también es más que aceptable. Debo decir que no probé el vino, ya que no me gusta ( soy más de cervezas ), pero me impresionó la gran variedad.
Respecto al servicio poco que decir, resultó muy bueno. Todo muy familiar, sin ser pesados, preguntándonos campechanamente si estábamos satisfechos, pregunta ante la cual no podíamos sino responder afirmativamente con un rotundo SI. Y todo ello por un precio bastante razonable, unos 60 euros por dos personas. Definitivamente volveré al Romaní.
El Romaní de Breda8
Ratings
-
Accessibility
-
"Must See"-Factor
-
Budget Friendliness
-
Ambiance
-
Guests
-
Food
-
Service