El día de San Blas en Bilbao, es para mi toda una tradición, puedas o no creer. Y creo que es el único día del año en que me permito entrar en una iglesia, si es que estoy alli.
Ya desde pequeña, ese día nos bajaba mi abuela a bilbao y era todo un ritual. Primero a la pasteleria Santiaguito a por los caramelos de malvarisco, hechos de forma artesanal y que están de vicio.
Después a comprar el cordón de San Blas, que es de hilo entrelazado, y los hay de todos los colores. El mío siempre rojo.
Una vez teniamos las dos cosas, a hacer cola a la Iglesia de San Nicolás, para que los bendijeran, antes de poder comer los caramelos, o ponerse el cordón al cuello.
La tradición dice, que debe de llevarse durante 9 días puesto, y el noveno quemarlo!!! Esto es lo que más me gustaba de todo. Supuestamente haciendo esto, te protege del dolor de garganta para todo el año.
Ahora, debido a las fechas es difícil coincidir allí, pero cada año recibo por correo, 3 cordones bendecidos, que no dejo de ponerme, y al igual que a mi a mis fieras, les hace mucha ilusión el día que toca hacer de pirómanos con ellos. Y cada 3 de febrero, les cuento lo que haríamos si etuvieramos allí y pudieramos ir a comprarlos nosotros mismos.
Ya que el día 3, El Arenal se llena de puestos, donde la gente puede comprar los cordones o los caramelos, aunque yo siga yendo a comprarlos (cuando puedo estar) a la pasteleria de Santiaguito, ya que, a pesar de que durante unos años me parecía anacrónico algo asi, ahora con la perspectiva del tiempo, de la distancia y de que no he vuelto a vivir en ningún sitio que celebren este día, para mi se ha convertido, en casi un ritual que me traslada a la infancia y que trasladar a mis hijos, para transmitirles, a pesar de la lejania, las costumbres de allí.
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"Must See"-Factor
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Ambiance
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Suitable for Children