Recomiendo el Parque de Doña Casilda a todo el mundo. Los peques tienen columpios, un estanque con peces, patos y algún pavo real. Lo más tipico es andar en bicicleta. Yo aprendí allí, y me dejé las rodillas en el suelo (cuando era de piedrilla) más de una vez.
Los mayores pueden estar en la cafetería (al aire libre o dentro), pasear, charlar. Los abuelitos de dan unos paseos estupendos. Los jóvenes se tiran en la hierba y no me olvido de los perros, que les encanta corretear por allí.
En verano se puede disfrutar de la fuente, tomar un helado, comprar barquillos, leer un libro o desconectarte por unos momentos del estrés.
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Accessibility
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"Must See"-Factor
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Budget Friendliness
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Architecture
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Diversity of Vegetation
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Relaxation Value