Recurrent Events/ FestivalsFestes de Grácia > Review
![]() |
| ||||
El barrio de Gràcia es uno de mis favoritos de la Ciudad Condal, durante años ha sido el centro neurálgico de mis salidas nocturnas - junto al Poble Nou - ; es un sitio en donde la gente es interesante, se respira cierta bohemía y se escucha buena música. Pero una vez al año tiene lugar en este barrio un acontecimiento único en la ciudad, las fiestas de Gràcia.
Pese a que la festividad oficial de Barcelona es la Mercé, la oficiosa es la de Gràcia desde hace décadas. Poco podré hablar de lo que se cuece durante el día en esa semana de agosto en la que el barrio se engalana pues un servidor va siempre una vez que el sol ya se ha ocultado, no obstante cabe decir que lo que más caracteriza a este evento ( junto a la fiesta nocturna ) es la encarnizada competencia entre las distintas calles por ver quien decora mejor sus ídems. Los vecinos de cada calle del barrio se pasan un año entero pensando, calculando y ejecutando la decoración de ésta pues no hay mayor honor que ganar el premio a la mejor decoración. Esta competitividad es muy fuerte e incluso puede ocasionar tensiones entre vecinos, pero gracias a la rivalidad entre calles el visitante de otros barrios se encontrará con auténticas obras de arte efímeras ya que sólo duran la semana de las fiestas.
Durante el día el barrio de Gràcia está atestado de visitantes y el tráfico de los alrededores se torna infernal ya que se cortan varias calles; se celebran espectáculos para niños y mayores, "botifarradas" y otras cosas por el estilo. Pero lo bueno llega por la noche.
Durante una semana miles de barceloneses convergen como una manada de ñús hacia el distrito de Gràcia buscando buen ambiente, música y alcohol. A mi lo que más me gusta es ver los conciertos de grupos amateurs que uno se puede encontrar en cualquier calleja; casi siempre de rock o punk y ponerme a saltar al ritmo de los acordes guitarreros, sobre todo cuando estos grupos realizan alguna versión de grupos míticos como Kortatu o la Polla Records. También podemos disfrutar de ritmos latinos, africanos o "pachangueros", así como de las clásicas orquestas pachangueras que tocan temas clásicos. Personalmente algunas zonas de Gràcia me retrotraen al ambiente nocturno que se respira en sitios como la calle Jarauta de Pamplona o al casco viejo de Donosti, ya que por una vez podemos pasearnos por Barcelona con nuestros vasos de plástico llenos de pacharán o kalimotxo sin temor a que la policía nos denuncie. En la zona hay decenas de bares que hacen el agosto esa semana, por no hablar de los chiringuitos improvisados que sirven cerveza y cubatas de garrafón a módicos precios.
El ambiente es estupendo y siempre ha habido un gran respeto entre los asistentes aunque de vez en cuando el exceso de alcohol provoca alguna pelea aislada, de todas maneras nunca se han registrado problemas de gravedad...hasta hace unos pocos años. En las últimas ediciones han tenido lugar serios disturbios entre asistentes y policías...no voy a ponerme del lado de nadie, pero es curioso que desde que el ayuntamiento se sacó la llamada ley del civismo hará tres o cuatro años hayan aumentado los problemas. Sin la ley no pasaba absolutamente nada pero desde que la zona está vigilada por la Guardia Urbana para que nadie cometa delitos terribles como orinar en una pared o estar más tiempo del estipulado en la zona ( ahora nos desalojan a partir de las 3 o las 4 ) los problemas han aumentado exponencialmente. Curioso, sin duda.
Aparte de estos pequeños problemillas, las Fiestas de Gràcia son geniales e imprescindibles; al menos para el que escribe estas líneas.
Pese a que la festividad oficial de Barcelona es la Mercé, la oficiosa es la de Gràcia desde hace décadas. Poco podré hablar de lo que se cuece durante el día en esa semana de agosto en la que el barrio se engalana pues un servidor va siempre una vez que el sol ya se ha ocultado, no obstante cabe decir que lo que más caracteriza a este evento ( junto a la fiesta nocturna ) es la encarnizada competencia entre las distintas calles por ver quien decora mejor sus ídems. Los vecinos de cada calle del barrio se pasan un año entero pensando, calculando y ejecutando la decoración de ésta pues no hay mayor honor que ganar el premio a la mejor decoración. Esta competitividad es muy fuerte e incluso puede ocasionar tensiones entre vecinos, pero gracias a la rivalidad entre calles el visitante de otros barrios se encontrará con auténticas obras de arte efímeras ya que sólo duran la semana de las fiestas.
Durante el día el barrio de Gràcia está atestado de visitantes y el tráfico de los alrededores se torna infernal ya que se cortan varias calles; se celebran espectáculos para niños y mayores, "botifarradas" y otras cosas por el estilo. Pero lo bueno llega por la noche.
Durante una semana miles de barceloneses convergen como una manada de ñús hacia el distrito de Gràcia buscando buen ambiente, música y alcohol. A mi lo que más me gusta es ver los conciertos de grupos amateurs que uno se puede encontrar en cualquier calleja; casi siempre de rock o punk y ponerme a saltar al ritmo de los acordes guitarreros, sobre todo cuando estos grupos realizan alguna versión de grupos míticos como Kortatu o la Polla Records. También podemos disfrutar de ritmos latinos, africanos o "pachangueros", así como de las clásicas orquestas pachangueras que tocan temas clásicos. Personalmente algunas zonas de Gràcia me retrotraen al ambiente nocturno que se respira en sitios como la calle Jarauta de Pamplona o al casco viejo de Donosti, ya que por una vez podemos pasearnos por Barcelona con nuestros vasos de plástico llenos de pacharán o kalimotxo sin temor a que la policía nos denuncie. En la zona hay decenas de bares que hacen el agosto esa semana, por no hablar de los chiringuitos improvisados que sirven cerveza y cubatas de garrafón a módicos precios.
El ambiente es estupendo y siempre ha habido un gran respeto entre los asistentes aunque de vez en cuando el exceso de alcohol provoca alguna pelea aislada, de todas maneras nunca se han registrado problemas de gravedad...hasta hace unos pocos años. En las últimas ediciones han tenido lugar serios disturbios entre asistentes y policías...no voy a ponerme del lado de nadie, pero es curioso que desde que el ayuntamiento se sacó la llamada ley del civismo hará tres o cuatro años hayan aumentado los problemas. Sin la ley no pasaba absolutamente nada pero desde que la zona está vigilada por la Guardia Urbana para que nadie cometa delitos terribles como orinar en una pared o estar más tiempo del estipulado en la zona ( ahora nos desalojan a partir de las 3 o las 4 ) los problemas han aumentado exponencialmente. Curioso, sin duda.
Aparte de estos pequeños problemillas, las Fiestas de Gràcia son geniales e imprescindibles; al menos para el que escribe estas líneas.


































Germany
France
Sweden
Poland
Greece