Si tuviera que pensar el monumento cuya visita más me ha agradado e impresionado en toda mi vida, sin duda sería La Sagrada Familia en Barcelona. Desde pequeña tenía muchas ganas de visitarlo, y tras varios años de planear visitas fallidas a Barcelona por fin tuve oportunidad de hacerlo hace algo un poco más de un año.
Mi buen amigo Larky, otro habitual de Trivago, me aconsejó ir a primera hora pues me advirtió de las grandes colas que se forman para entrar y que siempre está lleno de gente. Así que cerca de las nueve de la mañana ya estaba allí, y para entrar no tuve que esperar, aunque para coger el ascensor hacia la torre sí tuve que hacer cola, de más o menos quince minutos.
Creo que visitar las obras es algo impactante. Se respira creatividad e imaginación en cada piedra.
La parte más antigua y que es la original de Gaudí desde luego aparenta mucho mejor, con más solera y más arte, pero hay elementos de la parte nueva que no se quedan atrás. Las columnas interiores, con formas geométricas que se alzan para rematar abriéndose como si fueran ramas de árboles, y el techado con el que se está cubriendo la zona interior son realmente originales y con un efecto precioso. La visión del interior de la iglesia en la que ya hay una parte acabada pero queda otra en la que un descomunal andamiaje nos muestra la gran envergadura de las obras que se acometen, y de las que quedan por acometer. Para mi era todo impactante, desde las partes finalizadas con sus extrañas ventanales con remates puntiagudos hacia el interior hasta las zonas donde continúan las obras para finalizar el interior y las torres que faltan.
Subir a la torre también merece la pena. La subida es en ascensor y lo normal es bajar andando a través de la escalera de caracol interior. En lo alto la vista de Barcelona es magnífica, pero mucho mejor es la perspectiva que se obtiene de la propia Sagrada Familia, de las torres que quedan enfrente vistas desde lo alto, de las fachadas laterales, y de los propios remates modernistas de la propia torre.
En la parte baja además se visita el museo en el que se exponen entre otros los diseños con los que se está construyendo la obra no los originales de Gaudí que se perdieron en un incendio- , maquetas y moldes de escayola y un poco de historia de la construcción con fotos antiguas hasta de cuando se comenzó a levantar la primera fachada. Es muy interesante.
Supongo que todos habéis visto cientos de veces fotografías de La Sagrada Familia, especialmente de las fachadas exteriores, pero creo que no es comparable esto a visitar por completo el monumento tanto en su interior como en el exterior. Además de ser una gran obra de arte, es casi una clase de historia ver cómo se construye hoy día un gran templo similar a una de las grandes catedrales y también hay que tener en cuenta que esto solo es posible en este lugar.
Realmente me gustó todo, y por tanto recomiendo verlo todo, el interior, la subida a la torre, el museo, y recorrer exteriormente cada una de sus fachadas. Pero desde luego, no te quedes solo por fuera!
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"Must See"-Factor
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Ambiance
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Architecture