Una magnífica opción para los barceloneses es pasear, cualquier día del año por la zona del Port Olímpic, y a esto, no escapan los numerosos turistas que visitan la ciudad. Posiblemente la mejor herencia de las olimpiadas ha sido poder recuperar un litoral, en otro tiempo olvidado y abandonado, y convertirlo en un espacio para vivir el tiempo libre.
Y es que el Port Olímpic forma parte de este espacio, del que nadie se cansa. La combinación de playa a su alredededor, un paseo magnífico con inmejorables vistas, un puerto deportivo para recrear las vistas, una gran oferta en restauración y ocio nocturno, un pequeño centro comercial y las imponentes torres, marcan este punto de la ciudad.
El Icono son las dos torres, la Mapfre dedicada a negocios, y el hotel Ritz Arts, todo un cinco estrellas, que no está al alcance de la mayoría de mortales, pasar por delante de su puerta, enfrente de un aparcamiento para los lujosos coches de los clientes, ya de de por si del lujo que destila. A sus píes está el casino de Barcelona, el cual se puede visitar y ver siempre lleno de gente jugando.
Restaurantes como el Posit tienen su sede aquí, no es el único, más abajo en los aledaños del puerto deportivo, locales como Monchos o la Fonda del Port Olímpic aportan buena calidad culinaria, aunque baratos no lo son. Conviven con barios locales de ocio nocturno, imposibles de pisar en verano por la cantidad de gente y el estrecho pasillo entre estos y sus terrazas cubiertas.
Si en cambio prefieres la tranquilidad del paseo, tanto en bicicleta como andando, recorrer todo el litoral barcelonés de punta a punta es posible, teniendo uno de los mejores tramos en el del Port Olímpic, donde podras sentarte en un banco y disfrutar del mar relajandote o de la gente que pasea, no mirarás el reloj para nada
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