Detailed review by XGUIAMET
XGUIAMET
Vilanova i la Geltrú, Spain96%
Hemos salido del hotel para dirigirnos por la calle Surawong hacia el Mcdonalds situado a escasos 5 minutos. Aún es de día en Bangkok cuando nos disponemos a tomar un tentempié en el mencionado local. Justo al lado, la calle Patpong, una pequeña calle de apenas 250 metros de longitud de propiedad privada, que se ha convertido a lo largo de los años en una de las más conocidas del mundo, y no precisamente por su belleza o arquitectura. Aparentemente no pasa nada aquí. Los coches circulan normalmente, los transeúntes también, eso sí, hay muchos locales con las persianas cerradas.
Empieza a caer la noche y se corta el acceso rodado a dicha calle. De repente, empiezan a surgir como de la nada decenas de personas con enormes y pesados baúles. Están montando el famoso mercado nocturno de Patpong. Se establecen en la calzada varias hileras de puestos en los que se vende todo tipo artesanía local y de falsificaciones, ya sean relojes o polos de marca. Poco a poco la calle se va llenando de más gente, sobretodo turistas, al tiempo que empiezan a abrir los locales situados en los laterales de la calle. Patpong se encuentra ya funcionando a pleno rendimiento.
Nos encontramos en la zona de prostitución más conocida del mundo y no sé si definirla como una atracción turística que lo és, o como ejemplo de degradación de la especie humana. Hay gente que opina que venir a Bangkok y no visitar Patpong es como ir a París y no hacer lo propio con la Torre Eiffel. En fin, supongo que cada uno tendrá su opinión porque Patpong gusta o no gusta, no hay término medio.
Conforme avanzamos por la calle, podemos observar en el interior de los locales, niñas de apenas 15 años bailando en bikini alrededor de una barra de hierro, mientras los relaciones públicas de los locales nos asaltan a cada paso informándonos con ayuda de un folleto explicativo, de las peripecias que son capaces de hacer las mujeres con sus órganos sexuales y unas pelotas de ping pong y unos plátanos. Estos números, por llamarlo de alguna manera, se realizan en los pisos superiores de los locales y, según nos dicen, hay que ir con mucho ojo porque, no sólo las bebidas las cobran a un precio astronómico, sino que además se han dado casos de robo a turistas. Estas niñas suelen ser enviadas a la ciudad para ganarse la vida, desde las zonas rurales por los propios padres, después de haber sido convencidos por proxenetas. Ir de la mano con mi pareja no parece ser un revulsivo para evitar que nos asalten continuamente para que entremos en uno de estos locales. Paralela a Patpong nació Patpong II, más oscura, más siniestra, sin mercadillo, en la que se exhiben docenas de jóvenes en plena acera. Aquí la cosa va de Parque Temático. Unas chicas vestidas con preciosos trajes de noche, otras de enfermera, etc juzguen ustedes mismos. Más allá incluso existe una calle dedicada a los gay.
Volvemos a Patpong I para seguir indagando en el mercadillo donde el regateo puro y duro está a la orden del día. Al final de la calle hay dos vehículos de la policía turística por si acaso ocurre algo, cosa que no logro entender porque en Tailanda la prostitución está prohibida. Pero ya se sabe, donde hay turistas hay dinero.
Patpong5
Ratings
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Accessibility
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"Must See"-Factor
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Budget Friendliness
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Cult Factor
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El se tiene que ver en este caso, depende. Yo opino que sí aunque sea algo desagradable.