Detailed review by magosto
magosto
Coslada, Spain98%
Gracias a que se ha celebrado un mercado medieval en Arévalo, he visitado el restaurante Goya. Hacía ya varios años que no iba, pero gracias a la visita, nos decidimos a comer en familia.
Hablar del Goya es hablar de calidad. Además de que es uno de los más tradicionales restaurantes de Arévalo, abierto desde 1972, es de los más prestigios en cuanto a premios obtenidos por su buen hacer.
Su salón está ubicado en la primera planta del edificio. El mismo es pequeño, acogedor, estando climatizado.
Sus mesas suelen estar en uso todas o casi todas, por lo que os recomendaría reservar, especialmente en fin de semana. Aún así, es un salón que permite disfrutar de la comida con tranquilidad.
De su carta destacan platos como el cochinillo y el cordero asados, aunque especialmente el primero, además de la sopa de la casa, hecha como tradicionalmente, las judías blancas de Arévalo y la afamada ensaladilla, entre otros. También dispone de una interesante carta de vinos, en la que me agradó el Ribera de la casa, pero en la que disfrutar también de vinos regionales y riojas. En cuanto a los postres, figuran elementos caseros como el flan de huevo, el arroz con leche y el flan de queso. Este me ha sorprendido gratamente en mi reciente visita. Además disponen de menú diario.
Las veces que he ido me he decantado, como os digo, por el que considero su plato estrella, el cochinillo. Está elaborado al horno sencillamente con agua, destacando su punto justo y que es servido sólo, sin complementos como patatas o pimientos. Pero si por algo recordaré siempre el cochinillo, además de por su excelente sabor, es por su crujiente corteza. Sencillamente magistral.
Os podría mencionar un detalle de la buena atención en el salón. Al irnos a servir el vino, en el descorche se partió el corcho. Optaron por retirar la botella antes de servirnos y abrirnos una nueva. Un detalle a tener en cuenta.
En cuanto al precio, os diré que, sin ser barato, la relación calidad precio me parece muy óptima, pues como os digo, los platos estaban espectaculares y el servicio muy atento.
En cuanto al acceso, os diré que es sencillo. Se ubica en el número 33 de la avenida Emilio Romero. Sin ser céntrico, está a un paso del casco histórico, pues en apenas 5 u 8 minutos de tranquilo paseo. Y si vais en coche, en apenas 2, disponiendo además de facilidades de aparcamiento en diagonal tanto en la fachada principal como en la parte trasera del edificio.
Goya10