Detailed review by Cayetano
Si la visita a una localidad te sorprende muy gratamente, como me pasó a mí cuando hace unos meses puse el pie por primera vez en Albarracín, y si esa visita se remata con una magnífica cena, ¿qué más se puede pedir?
Llevábamos la referencia de este restaurante por recomendación de unos compañeros del trabajo. Son gente de paladar fino, así que decidimos seguir su consejo y cenar en el Rincón del Chorro. Viajábamos juntos 5 personas y todos quedamos encantados, cosa que no siempre es fácil.
Lo primero os diré que el local es muy agradable. Está situado en una callecita estrecha del casco histórico y quizás desde fuera no resulte demasiado llamativo. Se ubica en una casa que conserva la arquitectura tradicional típica de esta zona de Aragón. En la puerta, varias pizarras colgadas sobre la pared anuncian qué se puede degustar en el interior.
Nosotros cenamos todos a la carta, pero también existía la posibilidad de pedir el menú degustación para dos personas. La carta era bastante amplia y variada. Enseguida pudimos comprobar que se trataba de cocina tradicional, pero con ciertos toques innovadores y bastante elaborada. Por si puede serviros de orientación os diré que pedí unas migas que estaban buenísimas y una paletilla de cordero de un sabor exquisito. Habíamos estado todo el día caminando, llegamos con hambre de lobos y casi no pudimos acabar porque las raciones resultaron ser muy generosas. De postre pedí tarta de queso con moras y también estaba de escándalo.
Para finalizar mi opinión os diré que pedimos como aperitivo un plato de jamón de Teruel. Lo dejo para el final porque para mí fue lo mejor de la cena. Muy bien cortado y de un sabor incomparable. Si os gusta el buen jamón y vais a este restaurante, no lo dudéis ni un segundo. Veréis qué placer más grande. Vamos, que si lo llego a saber, ceno a base de jamón. ¡Me encantó! Sólo por eso, este restaurante ya merece una visita.
Rincón del Chorro9
Ratings
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Accessibility
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Budget Friendliness
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Ambiance
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Guests
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Food
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Service