En mi última estancia en Albarracín, aproveché para ver algo que ví en el programa "Comando Actualidad" de televisión española y que me llamó poderosamente la atención.
Y no se trataba otra cosa que de un parque temático dedicado a las Maquinas de asedio de la antigüedad, un tema que siempre me ha atraído sobremanera, así que no lo dudé ni un momento...
FUNDADOR
La idea se la debemos a Rubén Saez, un turolense emprendedor, doctorado en Historia y que decidió en enero del 2011 ( lleva abierto pues un añito tan sólo) dar rienda suelta, no sin esfuerzo, a una de sus pasiones y no era otra cosa que el estudio de las técnicas y las máquinas que fueron desarrollando las diferentes civilizaciones en la antigüedad.
Tal como os voy a explicar está montada la exposición, os daréis cuenta de que Rubén no sólo es un erudito sino muy meticuloso en su trabajo.
No en vano, ha suscitado la atención de diferentes organizaciones, sobre todo extranjeras, por todo el dominio que posee sobre el tema y además suele ser consultado como asesor para la organización de eventos y otras exposiciones relacionados con la guerra y las técnicas de lucha antiguas a lo largo de nuestra geografía, por ejemplo, una exposición a la que espero poder asistir en mi próxima visita sobre La denominada Guerra de los Dos Pedros en Teruel capital.
COMO LLEGAR. PRINCIPIO DE LA VISITA...
Una vez llegado a la preciosa villa de Albarracín, para llegar a Trebuchet Park, debemos seguir la carretera que desde el puente por el que pasa por debajo el río ( el del Molino del Gato), lleva hacia las Pinturas Rupestres y otros museos existentes.
Se trata pues de dejar, viniendo desde Teruel, el pueblo y sus empinadas cuestas a mano derecha, para girar a la izquierda en el puente y seguir como km o km y medio y amno derecha enseguida lo verás desde la misma carretera.
No tiene pérdida porque las máquinas se ven ya desde la misma y está señalizado en varios puntos del trayecto.
Al llegar hay un amplio descampado, donde podremos dejar el coche sin problemas.
No sé si es porque era mal día - la verdad es que hacía bastante frío - , si era ya tarde o qué, o porque la gente aún no lo conoce demasiado, ya que tampoco es un sitio que sea anunciado en televisiones ni cosas por el estilo, pero la verdad es que estuvimos solos durante toda la visita.
Nada más llegar hay una especie de cuarto que hace las veces de taquilla y en la que se pueden adquirir tanto una guía de las exposición, como de las numerosas publicaciones que Rubén tiene hechas sobre diversos temas en las que no en vano tiene muy buena reputación como he comentado.
La entrada son 3 €.
Según nos explicó, se puede hacer mediante visita guiada, que él mismo se encarga de dar ( si es que se encuentra en ese momento por allí claro está, ya que por otros compromisos viaja bastante según comentó) y que dura hora y media aproximadamente, o bien se puede hacer de manera libre.
Nosotros por tiempo, la hicimos de manera libre, y en cosa de 45 minutos o cosa así la acabamos pero no hay límite de tiempo y puedes estar dentro el tiempo que consideres oportuno.
¿ QUE VEREMOS?
Rubén, a pesar de declinar su oferta, nos dio una pequeña introducción de lo que nos íbamos a encontrar.
La exposición está ordenada por épocas y distintas civilizaciones.
En total son algo más de 50 armas de asedio. Cada una posee al lado su correspondiente panel explicativo, en la que no sólo te muestran como funcionaban y en que época y por quién fueron utilizadas sino que además incluso citan y muestran pasajes de textos antiguos donde son nombradas y explicadas por historiadores y sabios de sus respectivas épocas. Todo muy bien documentado la verdad.
Nada más entrar tenemos las de épocas más antiguas como la griega y romana, de la que ahí menos piezas, a destacar, algún ariete para derribar puertas y muros y algún escudo y otros elementos de protección para varios hombres.
Y después, la época medieval, en la que supongo más documentación habrá encontrado, o sobre la que más dominará el tema, por no decir que fueron civilizaciones más avanzadas en este aspecto, entre otras cosas porque las murallas cada vez se hicieron más resistentes y fue necesario la utilización de máquinas de asedio cada vez más potentes para poder derribarlas.
Dentro de esta época encontramos armas Bizantinas, musulmanas, Orientales, sobre todo Persas y chinas, y piezas Cristianas, muchas de la época de los Templarios y todo aquello, tema que a mí me dejó fascinado, porque tantas veces se habían visto cosas en las películas y tenerlas delante, pero de verdad, era casi como un sueño hecha realidad.
La curioso de todo es ver que con el paso de los años, las distintas civilizaciones iban cogiendo lo de sus predecesoras, mejorándolas y además introduciendo otras de su propia cosecha para sorprender al enemigo frente a lo desconocido.
Entre ellas cabe destacar las utilizadas para protegerse como ya utilizaban los griegos y romanos, pero mejorados con pieles y recubrimientos que aguantasen el fuego o el ataque con piedras por el enemigo, las máquinas para lanzar piedras de gran peso como catapultas y otras máquinas de contrapeso, tracción o torsión o incluso máquinas lanzadoras de flechas u otras más originales como cometas incendiarias y lanzacohetes chinos, sin nombrar las palomas con carga incendiaria que robaban a sus propios enemigos para que al volver a sus palomares, lo quemasen todo junto a ellas ( cruel lo sé, pero el arte de la guerra tiene estas cosas...).
Al final de la visita, nos enseñó el taller donde elaboran todo.
Como primero recrean a escala más pequeña las diferentes armas y después, una vez ya ve visos de que funcionarán a escala real, ya ejecutan la gran obra, ya que no olvidemos que hay algunas máquinas que son inmensas y antes de derrochar esfuerzo y energía, lo hace a escala más de juguete para probarlo todo y ver de paso las dificultades y puntos delicados que puede tener la construcción a escala 1:1.
Asimismo nos mostró varias piezas reales de el trono y alguna otra cosa más que fue utilizado en la película " Tirant Lo Blanc" ( que por cierto no he tenido el placer de verla y por eso no me sonaba de nada), así como una recreación de un caballo que utilizan para exposiciones con un jinete vestido para el combate.
Desde luego, lo que más me impactó, es que todas ellas están operativas ( el mismo Rubén las ha probado una por una) y funcionan sin problemas, así que de alguna forma he de decir que me pareció algo así como, salvando las distancias evidentemente, lo que hicieron los creadores de Jurassic Park y es dar vida a algo que llevaba olvidado y enterrado tantos y tantos años.
Y digo esto, porque ha sido un estudio de 10 años el que han llevado a cabo a base de leer todo tipo de manuscritos y textos antiguos, construir planos de como debería ser la máquina y después crearla y que funcione como lo haría hace bastantes siglos.
CONCLUSIONES
¿ Recomendable la visita?
Pues he de deciros que sí, ya que por 3 € la verdad es que merece la pena, claro está si os gusta o tenéis interés por este tipo de artefactos porque sino igual os aburrís como una ostra, pero no lo creo porque aun no teniendo interés por el tema, al estar tan bien explicado, y de una manera tan comprensible, te lo acaba creando.
El caso es que es un sitio que no es que sea vistoso y más que un parque témático como se le ha catalogado por ahí, y que puede dar lugar a error, se trata de una gran exposición al aire libre, rodeado de naturaleza, y que por lo que se dice en todo el mundillo relacionado, es la mayor colección de este tipo de máquinas en todo el mundo, algo que para Teruel debería constituir todo un honor.
Pero ya no sólo para Teruel sino para toda España y digo esto, porque es una lástima que una iniciativa tan interesante y bonita como ésta, no haya tenido ni un sólo gesto de admiración ni ya tan siquiera una mínima subvención para que el bueno de Rubén haya llevado para adelante su devoción, hecho negocio, pero que por otro lado le ha supuesto mucho sacrificio e inversión, ya no sólo a nivel económico, sino sobre todo a nivel de horas de estudio y de mano de obra que lleva el hacer réplicas a escala real, no lo olvidemos, de algo tan desconocido para la mayoría de los mortales.
Me repatea sólo de pensar que entre todos tenemos que reflotar cosas como Terras Míticas y cosas por el estilo, y una cosa como ésta no tenga ni un sólo gesto sino fuera por el premio que le han dado por su labor por parte del Ejército de Tierra por su labor investigadora.
Y ya no tan sólo a él, sino a toda su familia, ya que con la ayuda de sus padres, ha conseguido levantar una exposición que a mí me encantó particularmente, por lo novedoso y sobre todo por lo bien cuidadas que están y todo el lujo de detalle con el que están reproducidas.
Sólo por el trabajo que lleva todo lo expuesto y por la dedicación y mimo con que están hechas las máquinas, además de que está todo muy bien explicado y en todo momento, aún siendo profano en el tema, por los paneles explicativos que he comentado, puedes aprender mucho de como conseguían atacar o defenderse los antiguos guerreros a lo largo de los siglos y como a pesar de todo, la base entre distintas civilizaciones era la misma, pero iban mejorando o ampliando cada máquina de guerra en concreto.
Lo único de lo que me arrepiento es de no haber dispuesto de más tiempo para poder oír de las propias palabras de Rubén, la explicación de cada una de las máquinas, ya que era la hora de comer y tan poco era cuestión de martirizar a la gente con la que iba, porque no les atrae tanto el tema en cuestión, pero bueno sin duda es una buena excusa, ya que la idea es que siga ampliando la colección en un futuro según nos dijo el propio Rubén ( al que desde aquí quiero transmitirle mi enhorabuena y mis deseos de que continúe con este proyecto) , para volver y echar un poco más de tiempo a empaparnos de su sabiduría.
Es como viajar en el tiempo, os lo aseguro.
Gracias por leerme