Hace poco volví a ir a Albarracín, uno de los pueblos más bonitos de España según dicen y es cierto.
Pero normalmente siempre había estado de paso y en esta ocasión decidí que era una buena ocasión, a pesar del frio reinante en la zona, de darme un homenaje y pasar la noche allí, sin prisas por regresar a casa y pasando un fin de semana sin prisa pero sin pausa.
Así que, lo mejor, buscar un alojamiento rural para la ocasión, ya que por regla general se suelen encontrar mejores precios, sobre todo en estas fechas y para mí el trato y lo hogareño de la estancia supera con creces a un hotel normal, pero claro para gustos...
La posada "El Rodeno" aparece en varios webs tipo toprural, pero asimismo posee web propia, www.elrodeno.com, la cual aunque muy sencilla está bastante bien organizada y bien explicada, de manera que solo con las fotos ya nos podemos hacer una idea de como será la habitación.
LLEGADA
Una vez llegado a la localidad de Albarracín, deberemos desplazarnos hasta la Calle puentes. Si lo conocéis un poco, viniendo desde Teruel ( de la que se encuentra a uno 40 minutos en coche no por lejanía sino porque la carretera tiene aluna que otra curva de esas de agarrarte bien) hay que desplazarse, pasado el primer aparcamiento junto al famoso Molino del Gato, hacia el parque, ya saliendo por el otro extremo del pueblo.
La posada está junto a la Jamonería del mismo nombre, una tienda donde poder comprar además de jamón, todo tipo de embutidos y artículos artesanos, así como algún que otro souvenir de la zona.
Y es aquí en esta tienda precisamente donde los dueños de la casa la utilizan como si fuera la recepción de la posada.
Lo mejor es hacer la reserva mediante correo electrónico, como lo hice yo, ya que en todo momento me respondieron con prontitud e informándome de todo lo que necesite antes de decidirme por esta u otras casas, incluso de localidades colindantes.
Una vez llegué allí, me tomaron los datos, y me acompañaron hasta la que iba a ser mi habitación, junto a la llave y el mando a distancia de la tele.
INSTALACIONES. HABITACIÓN
Nada más entrar a la casa, se nota que la han reformado de manera más o menos reciente, o al menos la tienen bastante bien cuidada.
Se trata de la típica casa de pueblo, estrecha pero levantada en altura.
En total son 5 habitaciones, así que os podéis imaginar que se trata de un sitio en el que el bullicio o la masificación no son marca de la casa.
Subiendo las escaleras, tenemos un tablón de anuncios en el que podemos ver algunas de las visitas que patrocina el ayto. de Albarracín, como la del Museo Diocesano, la Catedral, la Torre Blanca o la subida al Castillo como muestras más representativas de lo que se puede ver en este pueblo de ensueño y en los que sólo un simple paseo por sus calles ya bien merece la pena.
Todas y cada una de las habitaciones tienen nombre de personajes ilustres turolenses del pasado. Bien sean de una época algo más reciente o ya sea de una época más lejana como los famosos amantes de Teruel ( las habitaciones sse llaman Doña Isabel, por Isabel de Segura) o uno de los miembros de la archiconocida familia Azagra.
En el primer piso, se encuentran las habitaciones más pequeñas, de cama más estrecha o de dos camas pequeñas juntas dependiendo de cual sea.
Independientemente del tamaño, según me comentó la chica, todas las habitaciones poseen baño completo con secador, nevera y televisión y muy importante, sobre todo si vaís en invierno y es que posee calefacción central.
Lo que sí que no ví fue aire acondicionado para el verano. Supongo que siendo la zona que es y que en las casas de pueblo normalmente se suele estar bastante fresquito en esa estación, no habrá problema pero en Teruel cuando dice de apretar el calor en Julio-Agosto, aprieta, así que no sé como estará la cosa la verdad.
Estos datos la verdad es que no vienen en la web, una lástima porque además de la historia de quien fue el personaje que da nombre a la habitación, les hubiera costado poco explicar el porqué de la diferencia de precio, que aunque no es mucha, si que en unos cuantos días de hospedaje puede llegar a ser un pellizco importante; pero bueno, aún así, yo os comparto lo que a base de preguntar antes de la reserva pude sonsacar a los dueños.
La diferencia de precio como digo viene en el tamaño, y son justamente las dos habitaciones más grandes las que están en el piso de arriba.
Una es la de Doña Isabel de Segura, que fue en la que yo me hospedé, y otra la de Don Diego de Marcilla, que es la más grande de todas y que solamente según me explicaron, además de la decoración claro está que en cada habitación es algo diferente, tiene como una especie de zona de estar con unas butacas y sillones, que se puede utilizar también para meter otra cama, habitación pues reservada más para familias con niños.
Junto a estas dos, existe otro cuarto, con tres mesas donde se desayuna.
La habitación Doña Isabel posee el baño nada más entrar a la derecha.
El baño es bastante grande la verdad y sobre todo muy bien aprovechado el espacio, con una bañera normal ( no de hidromasaje o jacuzzi que las hay en otras casa rurales, aunque encarecen mucho el precio del alojamiento) con mampara bastante grande, pila de 1 grifo, w.c., bidé y una neverita pequeña al lado del a puerta donde poder guardar lo que queráis tener en frío, sobre todo alguna bebida, más para verano que ahora pero existe esa posibilidad.
La habitación la verdad es que es muy acogedora, con una pequeña ventana protegida por dos "puertas" de madera y una cortina, por la que entra la luz del sol justo al cabecero de la cama, dos mesillas de noche a juego con el armario, todos de estilo rústico y con la tele enfrente de la cama de 1,50 por 2,00, bastante cómoda por cierto.
La foto es de la web pero pertenece a esta habitación y ahí os podéis hacer una idea de lo que encontraros, porque lo que me encontré es más o menos lo que me había imaginado al verlas por primera vez.
El nivel de limpieza bastante bueno y como digo, las instalaciones en reglas generales bastante bien conservadas excepto algún pequeño detalle sin importancia como el cabecero de la cama que se movía un poco por no estar anclado a la pared y que si sois de sueño poco profundo, podría llegar a molestaros durante la noche.
Pero lo que más me gustó de la habitación, es su estilo abuhardillado, en el que han mantenido y conservado las antiguas vigas de madera de la casa, algo que a mí me encanta, ese estilo tan auténtico de otras épocas que da a la habitación y que tanto recuerdo de la casa de mi abuela.
DESAYUNO
Después de haber dormido muy tranquilo, sino hubiera sido por el cabecero de la cama, llegó la mañana siguiente.
Si queréis por comodidad desayunar allí, simplemente es salir de la habitación y meteros en el cuarto que he citado que hace las veces de minicomedor. No hace falta reservar ni nada, sólo lo pagas cuando vas a entregar las llaves junto a la habitación ( de la cual no había dicho nada pero no hace falta anticipar una prereserva ni nada por el estilo, cosa que sino podeís ir por el motivo que sea os evitará de líos).
Es opcional aunque yo al final dije por 3 €, a nada que me tome en una cafetería me va a costar esto, así es que aunque ya había leído por otra opinión lo que me esperaba, decidí tomarlo allí.
El desayuno es tal como lo había descrito una usuaria de la página. Tienes derecho a Café, Infusión o leche con colacao, no toda, sino a elegir, una copa pequeña de zumo de naranja, que es de bote no natural, un paquete de valencianas de compra y unas minitostadas con mantequilla y mermelada, que eso sí estaban recién hechas en el hornillo y era de lo poco que no era prefabricado por decirlo de alguna forma.
Yo que soy de desayunar poco normalmente, lo ví justo de cantidad, aunque suficiente. Ahora bien si soís de desayunar bastante se os quedará corta la cosa.
Es un desayuno que es caro para mi forma de ver las cosas, ya no sólo por la cantidad o variedad sino por la calidad, porque como he dicho todo era de bote o comprado en supermercado, nada casero, cosa que se agradece en este tipo de sitios, pero sobre todo es la comodidad de tenerlo al lado de la habitación y eso se ha de pagar.
De todas formas es caro hasta cierto punto ya que hoy en día vas a cualquier bar y por una taza de café y una cocacola ya te cuesta eso así es que es lo que hay, pero si que se hubiera agradecido, aunque hubieras de pagar incluso un poco más, más variedad y sobre todo tener cosas hechas por ellos.
CONCLUSIONES
Con todo lo que os he contado, deciros que disfruté bastante de la estancia.
La habitación es barata , creo que está muy bien y con todo lo necesario para tener un alojamiento muy confortable y sobre todo muy tranquilo, ya que a pesar de estar a pie de calle, por las noches allí no se oye un alma y menos teniendo en cuenta que las ventanas son de climalit y encima el frío que hacía en la calle, dato a tener en cuenta.
Me parece un precio que se paga a gusto la verdad y teniendo en cuenta que el turismo rural en Albarracín no es de los más baratos que yo recuerdo, debido a que desde que vino nuestro "principito de Asturias" a visitarla se ha encarecido todo bastante debido al supuesto caché que le ha dado al pueblo, tampoco es de los más caros ni mucho menos pero las instalaciones son las que son y si queréis algo más, ya se trata de buscar algo más acorde a vuestras necesidades.
Aun así se nota que era más bien pensión, para ir a dormir y descansar, que para ofrecer algo más a sus huéspedes, ya que el trato aunque educado y cordial, lo encontré algo distante y frío para tratarse de un alojamiento rústico, rural o como lo queráis catalogar, que es algo que yo personalmente agradezco en estos sitios.
Por cierto, que los mismos dueños, tienen en el pueblo otras habitaciones, algo más económicas y que por las fotos se ven con menos encanto ( supongo que de tamaño también serán más pequeñas) , pero que sepáis que existe esa posibilidad. Lo podéis ver en la web como "Parada El Carmen".
Gracias por leerme